Una carta de recomendación sólida puede marcar la diferencia en una candidatura. Aporta una perspectiva externa y creíble sobre las competencias del candidato.
Estructura ideal
- Introducción: quién eres y tu relación con el candidato
- Contexto: duración y tipo de colaboración
- Cualidades clave: 2-3 competencias con ejemplos concretos
- Logros: resultados medibles obtenidos
- Cierre: recomendación explícita y datos de contacto
Qué evitar
- Frases vagas como "buen trabajador"
- Cartas demasiado cortas o genéricas
- Exageraciones que restan credibilidad
Hazla específica
Adapta cada carta al puesto objetivo. Usa cifras cuando sea posible: "aumentó las ventas un 25 %" es más convincente que "tiene buenos resultados comerciales".
Genera tu carta de recomendación en 30 segundos
Usar el generador