Cómo presentar la baja voluntaria
La carta de baja voluntaria (o de dimisión) pone fin al contrato por decisión tuya. Deja fijada la fecha en que te vas y el momento desde el que corre el preaviso. Si más adelante hay discusión sobre el finiquito, las vacaciones pendientes o la fecha de salida, esa carta es tu prueba.
La empresa no puede impedir que te vayas, pero tu voluntad tiene que ser clara, inequívoca y libre. Si te vas por acoso o por incumplimientos graves de la empresa, no firmes una baja voluntaria: el artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores (Real Decreto Legislativo 2/2015) permite pedir la extinción del contrato a instancia del trabajador, con la indemnización del despido improcedente.
El marco legal
En España, la dimisión está en el artículo 49.1.d) del Estatuto de los Trabajadores: basta con comunicarla al empresario con el preaviso que fije el convenio colectivo o la costumbre del lugar. La ley no exige que sea por escrito, pero sin papel no puedes probar cuándo avisaste.
En Latinoamérica: en México, la Ley Federal del Trabajo no impone un preaviso para renunciar, y lo normal es entregar la renuncia firmada y pedir acuse. En Argentina, el artículo 240 de la Ley de Contrato de Trabajo exige notificarla por telegrama colacionado o ante la autoridad administrativa del trabajo. En Colombia, el Código Sustantivo del Trabajo (arts. 64 y 66) admite la renuncia escrita con el preaviso pactado. En Chile, el artículo 159.2 del Código del Trabajo pide avisar con al menos 30 días de antelación.
Plazos de preaviso habituales
- España, régimen general: 15 días naturales, salvo que el convenio diga otra cosa.
- España, técnicos y mandos: entre 1 y 3 meses según el convenio y el puesto.
- España, alta dirección (RD 1382/1985): 3 meses, ampliables hasta 6 por pacto.
- México (LFT): sin preaviso obligatorio, salvo pacto.
- Argentina (LCT): 15 días, con la renuncia notificada por telegrama colacionado.
- Chile (art. 159.2 CT): 30 días.
Si no cumples el preaviso, la empresa puede descontar del finiquito los días que falten. Calcula bien la fecha y déjala por escrito.
Qué debe decir la carta
- Tus datos: nombre, DNI o NIE, dirección y teléfono.
- Razón social, CIF y domicilio de la empresa.
- Lugar y fecha.
- La baja voluntaria, dicha sin rodeos.
- Tu puesto y la fecha en que empezaste.
- El último día de trabajo, calculado con el preaviso del convenio.
- Si quieres, tu disposición a ayudar en el relevo.
- La petición del finiquito, del certificado de empresa y del certificado de servicios prestados.
- Tu firma.
No tienes por qué explicar el motivo, y casi nunca conviene. Basta una frase como «le comunico mi baja voluntaria en el puesto de [puesto], con efectos a partir del [fecha]». No critiques por escrito a la empresa ni a nadie del equipo: la carta se queda en tu expediente y puede salir en una petición de referencias.
Cómo entregarla
El email es cómodo, pero lo más seguro es entregarla en mano y pedir que te firmen y sellen una copia. Si se niegan, envía un burofax con acuse de recibo y certificación de contenido (unos 30 € en Correos). Prueba la fecha de recepción y el texto enviado, y es lo que te pedirá el juzgado de lo social si hay conflicto. El preaviso empieza a contar el día en que la empresa recibe la carta.
Situaciones especiales
Periodo de prueba: el artículo 14 del Estatuto permite a las dos partes terminar el contrato sin preaviso ni indemnización, salvo que el convenio diga otra cosa.
Paro: la baja voluntaria no da derecho a la prestación por desempleo del SEPE. Si la necesitas, estudia antes otras vías: la extinción del art. 50, un despido objetivo negociado o un acuerdo en conciliación.
Pacto de no competencia: si firmaste uno (art. 21.2 ET), sigue vigente cuando te vas y te da derecho a la compensación pactada. Antes de aceptar el nuevo puesto, revisa su alcance, su duración (máximo 2 años para técnicos y 6 meses para el resto) y la cuantía.
Stock options o RSU: lee el plan. Muchos prevén que pierdes las opciones no consolidadas el día de la baja.
Errores que cuestan dinero
- Renunciar de palabra. Sin papel se discute la fecha, y con ella el finiquito.
- Irte antes de cumplir el preaviso. La empresa descuenta esos días del finiquito.
- Despedirte con reproches por escrito. Pierdes una referencia y la posibilidad de volver.
- No pedir el certificado de empresa. Sin él, el SEPE no tramita prestaciones futuras.
- Olvidar el pacto de no competencia. La nueva oferta puede caerse si la cláusula te lo impide.
Qué redacta Lettrio
Con tus datos, los de la empresa y el preaviso que te corresponde, Lettrio redacta la carta con la fecha de efecto, la oferta de ayudar en el relevo y la petición del finiquito y del certificado de empresa. La descargas en PDF para entregarla en mano con copia sellada o enviarla por burofax.