Cómo justificar una falta de tu hijo al colegio
Una gripe, una cita con el especialista, una boda, un entierro o una festividad religiosa son motivos normales para faltar a clase. Lo que no conviene es dejar la falta sin justificar: las ausencias no justificadas quedan en el expediente, pueden activar el protocolo de absentismo y, si se acumulan, llegar a la comisión de absentismo del ayuntamiento o a los servicios sociales.
Para una falta de uno o dos días basta una nota breve, fechada y firmada. Si la ausencia es larga o está prevista, mejor pedirlo antes y explicar el motivo.
Marco legal en España
La Ley Orgánica 2/2006 de Educación (LOE), modificada por la LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020), fija la escolarización obligatoria de los 6 a los 16 años. Ir a clase es un deber del alumno, y los padres tienen el deber de procurarlo como parte de la patria potestad (arts. 154 y 155 del Código Civil).
El control del absentismo lo regula cada comunidad autónoma, pero el esquema se parece mucho:
- El centro anota las faltas en su plataforma de gestión (Séneca, Raíces, Educamos, según la comunidad).
- Cuando las faltas sin justificar superan un umbral, normalmente entre el 15 % y el 25 % de las horas lectivas del mes, se activa el protocolo de absentismo.
- Se cita a la familia y se hace un seguimiento. Si el problema sigue, el caso pasa a la comisión municipal de absentismo, a los servicios sociales y, en último término, a la Fiscalía de Menores.
El art. 226 del Código Penal castiga el incumplimiento de los deberes inherentes a la patria potestad. Dejar de escolarizar a un hijo de forma grave y reiterada puede tener consecuencias civiles y, en casos excepcionales, penales.
En Latinoamérica la educación también es obligatoria: en México, por el art. 3 de la Constitución (de inicial a media superior); en Argentina, por la Ley 26.206 de Educación Nacional (de la sala de 4 años a la secundaria); en Colombia, por la Ley 115 de 1994; en Chile, por la Ley 20.370 General de Educación.
Motivos que se aceptan
- Enfermedad o accidente: el más habitual. Para faltas cortas no suele hacer falta informe médico; para las largas, sí.
- Cita médica: especialista, vacuna, dentista, una terapia periódica.
- Asunto familiar: boda, bautizo, comunión, funeral, una mudanza que no se puede aplazar.
- Festividad religiosa: protegida por el art. 16 de la Constitución y los acuerdos del Estado con las confesiones.
- Trámite oficial: juzgado, embajada o comisaría con cita.
- Competición deportiva oficial o actuación cultural autorizada.
- Salud mental: cada vez más reconocida; conviene hablarlo con el tutor o con el departamento de orientación.
Qué debe decir el justificante
- Tus datos como padre, madre o tutor: nombre completo y DNI.
- Nombre del alumno, curso y grupo.
- El centro y, si lo sabes, el nombre del tutor.
- Los días y las horas de la falta.
- El motivo, en una frase clara.
- Los documentos que adjuntas, si los hay: informe médico, citación, certificado.
- Tu firma y la fecha.
Si la ausencia es de varios días y está planificada, o es un viaje fuera de vacaciones, presenta antes una solicitud explicando el motivo, con tiempo, y comprométete a que tu hijo recupere lo que se pierda, coordinándote con los profesores si hace falta.
Cómo entregarlo
- Plataforma del centro (Séneca, Raíces, Educamos, iPASEN): la vía que prefieren casi todos los centros, y queda registrada.
- Email al tutor, con copia a dirección si hace falta.
- Nota en la agenda escolar, sobre todo en infantil y primaria.
- En mano en secretaría, pidiendo copia sellada, si el caso es delicado o llevas documentación.
Avisa el mismo día o, si lo sabes con antelación, antes. Las faltas justificadas después también se aceptan, pero con menos margen.
Errores frecuentes
- No justificar nada y dejar que las faltas se acumulen.
- Escribir «por motivos personales» sin decir cuál.
- Entregar un informe médico antiguo o ilegible.
- Ausencias largas en periodo lectivo sin hablarlo con el centro.
- No mirar qué dice el reglamento del centro sobre justificantes y plazos.
Si la falta coincide con un examen
Para repetir o reprogramar una prueba evaluable, la mayoría de los centros exige un justificante médico oficial. Sin él, el departamento puede aplicar el reglamento de evaluación y dar la prueba por no realizada.
Si la ausencia va a ser larga
Si tu hijo va a faltar mucho tiempo (una enfermedad larga, una operación, un problema psicosocial), avisa cuanto antes a dirección y al departamento de orientación. Así se puede activar:
- el programa de atención educativa hospitalaria y domiciliaria de tu comunidad;
- adaptaciones curriculares;
- la coordinación con los servicios sanitarios y sociales.
Por esta vía la ausencia queda documentada y no se abre el protocolo de absentismo.
Qué redacta Lettrio
Un justificante breve con el nombre del alumno, el curso, las fechas y el motivo, adaptado al caso: enfermedad, cita médica, asunto familiar, festividad religiosa o trámite oficial. Menciona los documentos que adjuntas y deja sitio para tu firma. Lo subes a la plataforma del centro o lo entregas en mano.